Mayo, 2008

ARENILLA PARA FRANCISCO NUCAMENDI PULIDO

“Ah, vasté a ver -me dijo el Prof. Toribio- ser maestro es una buena chinguita”. Estábamos sentados adentro de un salón con techo de palma y ventilador al piso. El maestro hacía unas líneas sobre el pliego de papel bond. Unos veinte o veinticinco alumnos nos miraban sin decir nada.

Imaginemos que estamos en los años ochentas, que hay una escuela secundaria y uno de los sesenta alumnos de la clase de ciencias sociales se llama Francisco. El maestro entra al salón y los alumnos se ponen de pie (es la primera clase, los alumnos aún muestran respeto). El maestro sube al estrado y conecta el micrófono (el salón es tan grande y el grupo tan numeroso que es necesario hacer uso de un micrófono para imponer cierto orden a la hora de las explicaciones). El maestro pasa lista y todos responden: “presente”. ¿Dije todos? ¡Falso! Francisco levanta la mano y dice: “Acá”, el maestro sonríe. Esa diferencia fue como el primer aviso, pero el maestro no supo interpretarlo. Bastaba ver la mirada inquieta de Francisco para saber que no iba a ser el alumno común y corriente, pero el maestro no advirtió la señal. En la segunda clase, el maestro expuso el tema de la conquista de América (había preparado el tema con suficiencia, al final de la exposición se sentía satisfecho). Pidió a los alumnos que sacaran los libros de texto y las libretas para hacer un resumen. Francisco, casi desde el fondo del salón, alzó la mano y preguntó: “¿Qué habría pasado si los americanos hubieran conquistado Europa?” Ahí acabó el aplomo del maestro, tomó el micrófono y (para hacer tiempo) hizo como que se había desconectado algún cablecito.

¿Qué habría pasado si los americanos hubieran conquistado Europa? ¡Y qué diablos iba a saber el pobre maestro!

Francisco siempre me hizo ese tipo de preguntas, jamás se quedó en el centro donde yo trataba de guiarlos a él y a sus compañeros, siempre caminó por las orillas y me obligó a caminar al lado de él. Yo veía el precipicio y él, feliz de la vida, caminaba como si nada.

Los alumnos siempre recordamos a los maestros que nos dieron una buena enseñanza. Ahora sé que también sucede lo contrario. Los maestros también recordamos, por toda la vida, aquellos alumnos que nos obligaron a reconocer que la inteligencia no tiene edad y que, a veces, las mejores respuestas son las que ellos nos entregan con sus inusuales e inquietantes preguntas. El maestro Toribio tiene razón, ser maestro es ¡una chinguita!, pero también es un hueco donde a veces asoma la luz.

Muchos años después me topo con Francisco de nuevo. Este cuestionario de diez preguntas ¡no es desquite!, es un simple abrazo para decirle que le agradezco el viento fresco que siempre arrimó a mi árbol de maestro.

1.- Si fueras barro, ¿qué objeto te gustaría ser? ¿Por qué?
Creo que bola.... así ¡bolo!, pues hacer una gran bolota... ¿Cómo ves?.... ¡Salud!

2.- ¿Cuál es la piedra que usarías para construir el cimiento de un puente a la luna?

Un buen orgasmo.

3.- ¿Para qué te serviría tener una estación de radio si fueras Robinson Crusoe?

Nomás pa’ entretenerme.

4.- Si un loro es un ave tocada por Midas, ¿que es una guaca-maya?

La pluma que desmaya.

5.- Para ser río ¿eliges las calles planas de Teopisca o las subidas de Comitán?
Desde luego que cascada y agua que ha de correr... prefiero la “tintintop”, cositía, nomás pa’ surdirme ca'ti'Elenita...

6.- ¿Qué clase de texto resulta cuando escribes en hojas secas?
Nacer es un sacrificio / morir no tiene igualdad / al Ser supremo le aviso:/ No estoy de Conformidad / aunque morir sea preciso” (Chico Ramírez, Playa Vicente, Veracruz)... “Si morir es dormir, la noche de la muerte - en paz- quiero que llegue, a mí” (David Haro, Jaltipan, Veracruz)... O algo por el estilo... tendría que tomar una hoja seca, escribir en ella y luego te digo.... COTZ.

7.- La iguana de Ana trepa a la campana, ¿qué hace el oso sobre el rebozo?
Pos retoza con la osa... mayor o menor...

8.- Si tu mano izquierda es rama de poesía, ¿en dónde las raíces del árbol?
En la “canía” de más abajo...

9.- Metió la pierna en la bañera y gritó ¡Eureka! cuando el agua rebozó, ¿qué gritas cuando metes la pata?
¡¡¡Me lleva!!!

10.- Los suben al cuadrilátero y luchan o boxean, ¿qué hacen cuando los meten en un equilátero?
Pos ¿cogen?... a la mejor es menos “pior”.

(Francisco Nucamendi Pulido es comiteco por nacimiento y por convicción. Desde 1994 ha laborado como realizador de programas de radio. Ha participado en la instalación de emisoras de radio en diversas comunidades de Chiapas. En el año 2005 participó en la creación de “Radio Boca del Cielo”.

Actualmente se le ve en las calles de Comitán gritando un grito de libertad: “¡Raspados, raspados!”. Vende raspados de hielo de sabores tradicionales: Temperante, vainilla, limón y café. Dice que viaja a donde la carretera y la “Kalandria” (su camioneta volks) lo llevan, en compañía de “la Karla” (su pareja) y de la radio banda civil).

ARENILLA PARA GUADALUPE ALBORES VÁZQUEZ

Lupita Albores.

El parque de Trinitaria es simpático, es como si fuese un mueble hecho con madera de hormiguillo con varias gavetas. En la gaveta superior (al aire libre) está el parque, y, en una de las gavetas inferiores, como ardilla escondida, está una cabina de radio. En esa cabina trabaja Lupita.

El Maestro Jorge y yo fuimos un día a la estación de radio, invitados por su directora, Marvey Altuzar. Entramos a la oficina principal y una muchacha bonita nos recibió. Antes que dijéramos algo ella se adelantó: “Sabía que iban a llegar”. ¡Pucha!, pensé, tenemos una vidente. Y bromeamos acerca de una supuesta bola mágica.

Pasamos a la cabina en donde el Maestro Jorge y yo participamos en un programa al lado del director de la Casa de la Cultura de Trinitaria. Lupita estaba detrás del cristal, no adentro de una esfera mágica sino adentro de algo como una jaula transparente. Más que una vidente la vi como un cenzontle. ¿Qué hacía este cenzontle mientras nosotros hablábamos frente al micrófono? Tal vez lo que hacen todos los productores de radio: subir y bajar los controles de una consola, marcar las pausas y coordinar los anuncios institucionales (porque la estación depende del Sistema Estatal de Radio). Aunque, en realidad, este oficio no es tan simple, tiene algo de Merlín, algo del Chamán Mayor. Los conjuros que ahí suceden hacen posible que muchas mujeres, mientras echan las tortillas al comal, escuchen un programa que se llama “Los saludos del gorrión”. El oficio de Lupita no es simple, tal vez ella unta el aire con esencias de albahaca y de toloache. Son tantos misterios los que se anidan en esas jaulas de cristal que uno no sabe en qué instante un tololoche o una marimba pueden enredarse para siempre en nuestro corazón.

En cuanto terminó el programa Lupita me preguntó por qué se llaman Arenillas las Arenillas y como no hallé mejor respuesta, la invité a pepenar cangrejos en la playa, la invité a imaginar que las bolas de los brujos (sin albur) ya no son esferas sino hamacas por donde se cuela el agua del mar.

Acá, para los lectores de El Heraldo de Chiapas, las respuestas de Lupita a un cuestionario de diez preguntas:


1.- ¿Qué hace el tiempo adentro de una cabina de grabación?

El tiempo danza. Suele parecerse a una pirinola, con su “toma tu tiempo”, “pon más de tu tiempo”, graba otra vez, a la primera y quedó…


2.- La edición es pan de cada día en la producción radiofónica. ¿Crees que Dios editó alguna parte a la hora de la creación?

Primero debemos aclarar que edición es el trabajo de cortar, pegar y arreglar los archivos sonoros de una producción radiofónica. Así entonces la creación sigue en producción… Una de las ediciones más conocidas en nuestro mundo fue “el Arca de Noé”. No olvidemos la lujuria cortada en “Sodoma y Gomorra” y que el libro del “Apocalipsis” sería el final de nuestra edición.

Cabe mencionar que la Diosa Madre Naturaleza también ha contribuido, cómo olvidar el movimiento de las placas tectónicas que cortaron a Pangea, los extintos Dinosaurios, La Era Glacial y muchos más…

3.- A un verso quebrado, ¿qué clase de ungüento lo cura?

Te daré la receta secreta para cualquier ruptura, el ungüento se prepara con un toque a las cuerdas de la guitarra, un abrazo a la almohada confidente y un beso al matiz de la danza, todo esto se revuelve y se pinta con ello el verso, se inhala lentamente disfrutando todos los aromas que de él emanen, el dolor se inhibe y la felicidad huele a incienso. Los ojos comienzan a cerrarse, y los pies del espíritu te llevan a viajes donde nada se corrompe.


4.- Dice Alberti que "Hay ríos que son toros", ¿cómo son las lagunas que son colibríes?
Las lagunas colibríes son aquellas que te llevan con velocidad a lugares flores, a disfrutar del humano néctar, robando el polen de los corazones de amantes solitarios en bosques de gigantes de concreto.

5.- Rosita Alvirez dijo albures en los “Albores” del día, ¿qué haces tú en las madrugadas?
Algunas veces en las madrugadas despierto con la luna filtrándose por mi ventana, ella me hace pensar, me hace escribirle historias de amantes, para que con estos cuentos pueda dormir tranquila, cuando lo logro, ella se va al mundo de los sueños y yo despierto para el trabajo.

6.- ¿Cómo se le da la vuelta a un pilar antiguo?

Jugando a ser niños, bailando bajo la lluvia, brincando de nota en nota y de silencio en silencio, pintando en la partitura del pilar arcoiris de ritmos y logrando con ello que la danza encienda una hoguera dulce y suave de sabores a corredores amplios, a patios, a fuentes, a abuelos…


7.- ¿Qué sílaba madura más tierno en tus labios?

Románticamente diría que la palabra más tierna es amor (love, ( lov), una sílaba en inglés) , pero esa no es madura; la palabra madura sería vida (life. laif, una sílaba en inglés) , aunque no sea tan tierna; la unión del amor y la vida se conjuga en los hijos (son, san, una sílaba en inglés) . Yo aun no los tengo, tal vez algún día llegue a madurar en mis labios la sílaba más tierna.


8.- Al bajar de la montaña el tren pita, ¿qué tren lupita?

Hace años me casé con la música y aun no me divorcio, puedo decir que físicamente soy hiperactiva y también espiritualmente, mi mente siempre está trabajando, es una colmena donde las abejas trabajan en mil cosas, se preparan, leen, sueñan, luchan, se esfuerzan, sufren y lloran para sus adentros, ríen y ríen fuerte. Si mi vida fuese la vía del tren diría que al principio los túneles me daban miedo, sufría al encontrar pendientes, me cansaba al subir, hoy los túneles son momentos de paz y reconciliación en mi interior, aprendí que las pendientes sólo sirven para tomar impulso y subir más fuerte.


9.- Una colina es tu casa, un fuego es tu árbol, ¿en dónde tus sueños?

Mis sueños son la luna que día a día camina buscando estar completa, comprendiendo que a veces hay que menguar para poder crecer. Mi luna lucha las batallas diurnas para brillar más en el manto estelar.


10.- ¿Cuáles son las cinco pausas que debe hacer el caminante a la mitad de una subida en Comitán?

La primera pausa es la necesaria para conocer a su gente, para que nos hablen de vos y nos griten “cotz”.

La segunda pausa es para admirar los jardines con sus helechos, los árboles de tenocté, las flores de Ocóc, las jacarandas, los framboyanes y mucho más.

La tercera pausa es para recorrer las calles empedradas, los barrios del viejo Comitán, sus iglesias, sus plazas y sus casas ancestrales.

La cuarta pausa es para disfrutar del arte, manos mágicas que transforman la materia prima en belleza sin igual, y

La quinta pausa es para respirar y capturar el olor de Comitán, dejar que se adentre y se apodere de todos los sentidos y con ello inmortalizar su recuerdo.

(Guadalupe Albores Vázquez nació en Comitán el 13 de abril de 1982. Fotógrafa, escritora y productora de radio. Actualmente labora en la radio XHCTN “Brisas de Montebello”, en la frecuencia 89.9 F.M., de la Trinitaria, Chiapas. Lupita dice que se enorgullece por ser tía de dos hermosas niñas: Amelia, de 7 años, y Julia, de 8 meses).

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