Abril, 2008

ARENILLA PARA SANDRA DE LOS SANTOS

ARENILLA PARA SANDRA DE LOS SANTOS

El artista oaxaqueño Francisco Toledo fue testigo: Sandra de los Santos no quería conocerme en persona. Nos teníamos afecto porque ella leía mis colaboraciones en el periódico y yo, desde Puebla, leía los reportajes que escribe, lo hacía a través de la página electrónica.

Un día, Gustavo Ruiz Pascacio (voz mayor de Chiapas) me invitó a participar en un encuentro con académicos y escritores, a propósito de la obra de Borges. Viajé de Puebla a Tuxtla. Me instalé en el Hotel María Eugenia y, en medio del calor sofocante, caminé con rumbo a las instalaciones del periódico para saludar a los amigos: a Valeria, a Juanito, a la De consentida, a los Ricardos, a O-fe, y a quien se me pusiera enfrente. ¿Y Sandra?, le pregunté a Valeria, ésta me llevó a un rincón y, en voz baja, me dijo que Sandra prefería no conocerme físicamente, que así como la llevábamos, de manera virtual, estaba bien. Valeria me dijo que no le hiciéramos caso y yo la apoyé. Valeria me llevó hasta donde la periodista escribía frente a una computadora. Valeria le tocó el hombro y Sandra se volvió, ¡ahí la conocí!

No tardé en el periódico, debía correr para ir al evento. Al llegar al Centro Cultural Jaime Sabines entré a ver la exposición de la obra plástica de Toledo. Un grupo de ocho o diez jóvenes veía los cuadros con atención. Oí mi nombre, volteé y hallé a Sandra. Dos minutos después cotorreaba bien sabroso con la mujer que no quería conocerme. Toledo fue testigo.

De esto hace como tres o cuatro años. Sandra me cuenta ahora que vive en una casa azul y ya se casó con el buen Fher (a quien no conozco en persona). Desde el día que nos conocimos sólo he visto a Sandra una vez, no más de diez minutos. Mis viajes siempre me exigen repartir el escaso tiempo entre muchos afectos.

Hoy, los lectores de El Heraldo de Chiapas conocerán un poco de Sandra, será como si se la toparan en medio de una plaza y platicaran un ratito con ella.

Nuestra condición humana nos empuja a traiciones, deslealtades y desencuentros miserables. Entiendo a Sandra, es más fácil quedarse en lo virtual; sin embargo, creo que es bueno que el hombre corra el riesgo de conocer al otro. Por lo pronto digo: conocer a Sandra ha sido una bendición. Después de todo, la línea más tenue del universo ¡es el hombre!, ese corazón donde colgamos nuestras nubes, esos cielos donde pintamos nuestro espíritu con azules Toledo, con rojos emoción.

Acá pues, para compartir, la Arenilla con Sandra de los Santos.

1.- Si Superman es el hombre de acero, ¿quién es Doberman?

El perro de Superman

2.- Clave puede ser un instrumento musical o la llave de un misterio, ¿qué significa Clave para un niño autista?

Es el sonido del segundero del reloj, que siempre escuchan sin preocuparse que sigue pasando el tiempo.


3.- De todos los Santos de tu apellido paterno, ¿a quién colocarías en un altar del circo Atayde?

Al Santo, el luchador porque es tan mexicano como el circo Atayde, tenía mucho de trapecista y porque le gustaba a mí padre que es de los Santos – y del enmascarado de plata también-.


4.- ¿Cómo se llamaría una cebra que en lugar de rayas tuviera puntos? Aparte de jugar al dominó ¿qué otros juegos jugarías con ella?

Se llamaría paso peatonal para personas con muletas y jugaría a pasar tocando con la punta de mis muletas –que están guardadas- los espacios marcados con negro sin ser arrollada por un automovilista o ser empujada por mi mejor amiga.


5.- ¿Qué tipo de lector resulta de un periódico amarillista que hace énfasis en la nota roja?

Un Paco Ignacio Taibo II.


6.- Imagina un camello con cinco jorobas. Sólo por jorobar ¿a qué cinco escritores nacionales les pondrías cada una de ellas sobre sus hombros y por qué?

Jaime Sabines, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, Rafael Ramírez y Paco Ignacio Taibo II, porque podrían cargar con la joroba y con mucho más.


7.- ¿Qué necesitas hacer para volver maleable a un periodista forjado con hierro?

Darle el cargo de director de un periódico.


8.- Si tú dirigieras un periódico en Chiapas, ¿cuáles serían sus dos principales virtudes?

Las personas de a pie, las que todos los días salen a trabajar y no tienen ningún puesto de poder se encontrarían en él y sería un medio de comunicación que tendría visión de género.


9.- Si ex alumno es alguien que ya no es alumno, ¿qué es ex acto?

Historia

10.- Si fueras un violín, ¿por quién te gustaría ser tocado y qué melodía preferirías? ¿Por qué?

¡Huuuuuyyyy! Sería por mí compañero de vida. La melodía tendría que ser La Sandunga porque es tan larga como uno quiera que sea.

(Sandra María de los Santos Chandomí nació en Cintalapa el 18 de abril de 1983. Es licenciada en Ciencias de la comunicación y ejerce el periodismo desde hace más de ocho años. Para fortuna de los lectores de El Heraldo de Chiapas labora en este periódico).

ARENILLA PARA ARIEL SILVA

Ariel, dando constancia del mundo.

ARENILLA

Alejandro Molinari

Ariel es fotógrafo. Actualmente es becario de Coneculta Chiapas. Ha laborado en el periódico “Cuarto Poder” y en este periódico. Cada una de sus fotografías busca la luz dentro de la luz. ¿Puede un artista hallar luz en medio de la completa oscuridad?

En Comitán la fotografía familiar ha sido apreciada desde siempre. Los comitecos tienen la costumbre de colgar fotografías en las salas de las casas. Cada casa comiteca es como un museo. El visitante entra y, después de saludar, echa un vistazo a las paredes. Los dueños, entonces, comentan las imágenes y recuerdan. Cada foto es como una piedra, como una nube. Después de treinta o cuarenta años las fotos toman un color pálido. Hay algunas en donde ya no es posible distinguir los rostros. Es necesario que el abuelo diga quién es el hombre de la camisa blanca y la mujer de la trenza y el chal. La mayoría de fotos es resultado de fotógrafos anónimos, de esos fotógrafos que toman instantáneas en los quince años o en los bautizos o en la boda o en el aniversario de bodas de oro. Son fotos que no tienen más pretensión que dar constancia de un suceso.

En el párrafo anterior dije que los comitecos siempre han apreciado la fotografía familiar, pero ¿qué sucede con la foto que no sólo es presencia sino además esencia? ¿Cuántos comitecos acostumbran visitar exposiciones de fotografía, adquirir obra y colocar ésta en lugares especiales? Las casas de Comitán son como museos de historia. Es preciso que un día también exista el buen gusto de hacer salas de arte. Es preciso que un día, al lado de las fotografías familiares (esas que nos dan la luz de la identidad) también cuelguen las fotos artísticas (esas que nos dan la identidad de la luz).

Invité a Ariel a que, por un instante, dejara de mirar el mundo a través del ojo de la cámara y lo hiciera a través de la palabra y del silencio. Ariel aceptó y acá están sus diez respuestas al cuestionario que puse sobre una bandeja de revelado.

1.- Estás en el interior del Louvre. Al tiempo que un hombre intenta grafitear la Mona Lisa, otro hombre se prende fuego, ¿qué imagen tomarías primero y por qué?

La imagen del suicida, sin dudarlo. La Mona Lisa siempre se me ha hecho una obra sobrevalorada, además de que su sonrisa poco honesta, burlona e incluso cínica, nunca me ha dado confianza. La verdad me importa muy poco si la rayan, roban o queman; o que otro fotógrafo se lleve las palmas por hacer la instantánea.

2.- "Ariel" es el título de un ensayo del uruguayo Rodó. Si ensayas a rodar ¿a qué título llegas?

“Diario de un fotógrafo nómada”.

3.- La mujer que lava ropa en la ribera de Chiapa usa "Salvo", ¿por qué debería usar detergente "Ariel"?

Si “Salvo” la salva, que lo siga usando. No hay problema. No lo tomo personal.

4.- No se puede chiflar y comer pinole al mismo tiempo, ¿tú "silbas" al mismo tiempo que tomas una foto?

Cuando trabajo con la cámara me gusta concentrarme en lo que veo y no hacer nada más. En ninguna situación soy una persona multitarea, cuanto menos a la hora de encuadrar y disparar.

5.- El espíritu del hombre, ¿tiene un cuarto oscuro?

Tiene uno y es enorme. Es ahí donde se revelan los malos pensamientos.

6.- ¿Con qué cámara tomarías la foto momentos antes que Dios dijera: "¡Hágase la luz!"

Con una cámara Holga (esas que por su mala construcción dejan pasar la luz por todos lados, crean efecto de viñeteo, alteran los tiempos de exposición y producen aberraciones cromáticas). Usaría un negativo viejo y caducado; a color. Para iluminar, el destello del cuerno de un unicornio.

7.- ¿Es el ojo o es el dedo o es el espíritu el que aprieta el obturador?

Hay veces, como cuando se tiene en frente a un político, a un burócrata o a manifestantes que bloquean las calles para pedir aumento salarial, que el espíritu no tiene nada que hacer ahí y el ojo y el dedo se encargan de todo. Afortunadamente hay tantas otras ocasiones en que si el ojo, el dedo y el espíritu no trabajan en armonía, la fotografía sólo se queda como un intento frustrado por representar la visión personal que se tiene de la realidad.

8.- Haz un collage: a Madonna colócale cara de dona, al algodón ponle cara de Don, ¿cara de qué le pones a Daguerre?

Le pondría la cara del magnate del juego Monopoly.

9.- En el cuerpo de una mujer, ¿en qué zona se concentra la mayor profundidad de campo?

En el ombligo. En las uñas de los pies. En las rodillas…

10.- Si una foto hace eterno un instante, ¿qué instante es el mejor para fotografiar la eternidad?

Al Alba. Cuando las primeras luces crean sombras perfectas y alargadas; y uno se siente enteramente feliz al darse cuenta que volvió a despertar.

  • Publicado: Lunes, 21 Abril 2008 09:05:55 GMT
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ARENILLA PARA IVETTE CONSTANTINO GUTIÉRREZ

ARENILLA

La vida es como un juego de ajedrez, a veces el jugador en turno mueve la torre o el alfil y el juego se vuelve intenso; pero a veces, alguien, ajeno al juego, pasa, mueve el tablero y las piezas caen. Lo más recomendable, en este último caso, es reiniciar la partida. Hace dos o tres meses Flor Esponda era la directora de la Casa de la Cultura en Comitán. Un día me llamaron por teléfono para pasarme “el chisme” de que a Florecita la harían renunciar, va a quedar Jorge Melgar, me dijo mi afecto informante. Dos horas después mi amiga volvió a llamar y me dijo que no sería Jorge Melgar, sería una joven llamada Yvette Constantino, nieta de don Enrique.

La Casa de la Cultura es como un juego de ajedrez. Ahí se desarrolla el juego que siembra el gusto por las bellas artes. ¿Qué tanto ha logrado su cometido este centro cultural que creó Óscar Bonifaz? Ha habido avances, al tiempo que carencias e indolencias. Su fundador fue el primer director. Después de él recuerdo algunos nombres de directores: el propio Jorge Melgar, Florecita Esponda (quien fungió durante dos periodos alternados), Paco Flores, Francisco Gordillo, Luis Armando Suárez Argüello, Rosa Hortensia Aguilar, y ahora Yvette. Es decir, ha habido de dulce, de chile y de manteca, en cuanto a edades, talentos, propuestas y logros. Lo que sí debo decir es que cada uno ha hecho su mejor esfuerzo. Tal vez los logros hubiesen sido más trascendentes si existiera una continuidad en los esfuerzos; es decir, que cada proyecto tuviera como fin primordial el de formar públicos fieles al arte. Independientemente de la afinidad personal hacia una de las ramas del arte, un director de Casa de Cultura debe fomentar todas las disciplinas con la misma pasión e intensidad. ¿Por qué no hay un grupo de música culta, por qué no hay un taller de grabado, por qué no existe un grupo de ballet, por qué no hay algo como un gran movimiento que impulse todas las artes? Es hora de comenzar a formar los practicantes y los públicos de todas las bellas artes, ¿o no? Pareciera que esta tarea le está encomendada a Yvette. Ella es muy joven, tal vez es la persona más joven que asume esta responsabilidad en toda la historia de la Casa de la Cultura de Comitán. Su juventud no debe ser la limitante de su entusiasmo. Su reto no es simple, pero advierto que está entusiasmada, y, a veces, los gajos más tiernos son los que condimentan mejor el árbol de la vida. El otro día pasé por los corredores de la Casa de la Cultura , fisgoneé por una ventana y hallé a Yvette y así, ella adentro de la Dirección y yo afuera, por donde están las mesas de la cafetería, le hice diez preguntas. Acá, para compartir con los lectores de El Heraldo de Chiapas, están sus respuestas.


1.- Si la cultura tiene alas, ¿qué línea forma cuando emprende el vuelo?
Ascendente.


2.- Si tocan el timbre de tu casa ¡abres la puerta!, ¿qué debes tocar para que el libro abra su ventana?
Las entrañas de tu ser.


3.- Constantino: ¿prefieres la constancia o el tino? ¿Por qué?
Prefiero los dos, porque la constancia me permite ser perseverante para alcanzar una meta; y el tino ser asertiva.


4.- Si alguien te dice: ¡Y vete!, ¿le haces caso sin rezongar?
No, pediría siempre una explicación.


5.- Existe una i griega y una i latina, ¿cómo es una i anglosajona?
Sin raíces.


6.- En un librero con cinco entrepaños, ¿en qué entrepaño colocas la obra de Rosario Castellanos? ¿Por qué?
En el que me quede en el ángulo visual más adecuado para acceder a la obra de manera inmediata.


7.- ¿De qué manera un "centro cultural" evita la tentación de fugarse por la periferia?
Cuando todas las fuerzas convergen precisamente en ese punto: el centro.


8.- Si Jaime Sabín ¡ES!, ¿qué es Efraín?
Bartolo ¡ME!


9.- Si estás sola en un cuarto, ¿qué juego juegas para invocar la luz?
El de la imaginación, que me transporta a la luz que quiera alcanzar.


10.- En la sección del Aviso Oportuno del periódico ¿en qué sección ofreces tus sueños? ¿Puedes explicar por qué?
En la de "Servicios", porque compartir un sueño con los demás provoca la realización del mismo.

ARENILLA PARA ROBERTO ÁLVAREZ SOLÍS

ARENILLA

Alejandro Molinari

Dichosos los hombres que saben quiénes son. Roberto no tiene ningún empacho en autodefinirse como “Cirujano Dentista de profesión, catedrático por vocación y amante de la filosofía”.

Roberto es mi dentista “de cabecera” en Comitán. Una tarde, sentado en el sillón de los tormentos, Roberto aplastó mi encía para sacar pus de un diente infectado. No pude evitar llorar y no pude evitar comentarle que era un ingrato porque me estaba haciendo sufrir y él, de manera pausada, con su sonrisa honesta, me dijo con toda la filosofía de la vida: “Vos sos el ingrato, compadre, porque olvidás cuántas veces te he quitado el sufrimiento”. Yo, con las lágrimas patinando por mis mejillas, reí y reconocí la sabiduría de sus palabras. Cuando Roberto vio que me había vencido agregó: “Además, compadre, ya lo dice el dicho: quien bien te quiere ¡te hará llorar!” y siguió presionando mi encía con mucha enjundia y yo, con la misma enjundia, llorando a mares.

Roberto y yo somos comitecos, pero lo conocí de manera más cercana en la ciudad de México, a fines de los años setentas. Durante una temporada compartimos cuarto en la casa de huéspedes (la famosa y entrañable casa de doña Rome). Ahí descubrí una de las dos virtudes que más le admiro. Roberto trabajaba en las mañanas y estudiaba en las tardes en la UNAM (¿o era al contrario?), por lo tanto casi no estaba en casa de lunes a viernes. Salía de casa muy temprano y regresaba muy tarde. Casi siempre despertaba a las cinco de la mañana y estudiaba un rato, el sueño y el cansancio lo obligaban a cabecear, entonces decía: “Voy a dormir diez minutos” y dormía como un bendito. A los diez minutos, ¡exactos!, Roberto despertaba, se vestía y salía de casa dispuesto a enfrentar el día. Esta disciplina ha hecho de Roberto un hombre exitoso y digno de ejemplo. ¿Quién sabe qué recuperaba en esos diez minutos? Nadie lo sabe, tal vez ni él, pero esos diez minutos le bastaban para encarar lo que viniera.

¿Cuál es la otra virtud que admiro en él? Es un rasgo que no incluye en su autodefinición pero es virtud esencial. Roberto se casó un día y formó una familia. Desde ese día, no creo que haya pasado ni uno solo en que su familia no fuera lo esencial. ¿Dentista, maestro y amante de la filosofía por vocación? Más bien veo que su vocación ha sido la de ser un hombre, con todo el reto que esto implica. ¡Dichosos los hombres que saben definirse! Roberto no titubea cuando la vida le exige una ficha curricular.

Saqué a Roberto de su consultorio y, en medio de la calle, viendo el horizonte le dije que le haría un cuestionario con diez preguntas y él respondió. Comparto con los lectores de El Heraldo de Chiapas sus respuestas. ¿Sus respuestas son como dientes de leche o muelas del juicio? El lector tiene la mejor conclusión.

1.- ¿Quién le quitará la muela al juicio final?

El que sea capaz de entender y vivir comprendiendo que todo tiene un principio y un final


2.- Los que usamos placa bacteriana, ¿qué día nos toca NO CIRCULAR?

Los días en que no existimos para nosotros. Si consideramos que la placa bacteriana se forma a todo momento, y es su retiro una condición para tener buena salud bucodental, el día que eso no ocurre es un día en que vivimos sin pensar, sentir o entender a ese ser que llevamos. No disponer de un breve espacio para la higiene bucodental (seguramente la psiquiatría ya se ha dado cuenta de ello) es signo patogneumónico de los demonios que emergen cuando uno existe sin vida, pues la vida es entrega, pasión, deseo, potencia, verbo, etc. No poder quitar la placa bacteriana es pensar en un mañana que no nos corresponde olvidados del hoy y el ayer nuestro. Es un desconocimiento de nuestra historia e historicidad. Es una quimera que se sustenta en el mañana y en el tener más que en el ser.


3.- ¿Por qué la forma del sillón del dentista tiene cierta semejanza con el sillón de un psicoanalista?

Oh... será porque la boca es la ventana del alma.


4.- Los que son "colmilludos", ¿tienen vocación de políticos o de perros?

Depende, si son los colmillos de arriba son los astutos, pero si son los de abajo, esos sí son auténticos caninos perrunos.


5.- ¿Cuánto tardaríamos en darle la vuelta a ochenta días?

Lo equivalente a una vuelta al mundo que cargamos sobre las espaldas.


6.- ¿Por qué toda familia tiene un poco de Los Simpson o de La Famila Peluche?

Aun el mar más tranquilo tiene olas, de lo contrario emerge un tufo.


7.- ¿A qué hora de la mañana recomendarías a tu amada tomar-te?

Si es té de tila tendría que ser a las tres de la mañana pues quiere decir que tengo insomnio; si es té de manzanilla, lo mejor sería después de la comida para una buena digestión, pero si es te de querer a todas horas pues es sumamente energético.


8.- ¿A los que se hacen de la boca chiquita, también les da gingivitis?

Claro, pues es más difícil eliminar lo que sobra, los excedentes, los detritus, las cosas que sobran y se guardan.


9.- ¿Puedes adivinar qué tipo de dentadura se esconde detrás de la sonrisa de La Gioconda?

Probablemente con un estudio radiográfico o una tomografía axial computarizada o algún estudio muy avanzado, psicoanálisis le llaman algunos.


10.- Aparte de los dientes, ¿qué más conviene cepillarnos cada mañana?

El cabello, para que resplandezcan las ideas nuevas y se eliminen las añejas que no nos han dejado crecer.

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